La primera grieta en la Gran Alianza
Cuando el 18 de Julio a Stalin le llegó la comunicación de Churchill de que por el momento sus aliados iban a dejar de enviarle ayuda, los panzers alemanes avanzaban hacia el Cáucaso de forma aparentemente imparable. Justo en el momento en el que la Unión Soviética volvía a encontrarse a merced de la furia del grueso del ejército nazi, los anglosajones suspendían el envío de convoyes y aplazaban la fecha para abrir el segundo frente en Europa hasta, por lo menos, 1943.






