viernes, 26 de noviembre de 2010

POLONIA TRAICIONADA. Cómo Churchill y Roosevelt entregaron Polonia a Stalin (IX). Jorge Álvarez.

La primera grieta en la Gran Alianza


Cuando el 18 de Julio a Stalin le llegó la comunicación de Churchill de que por el momento sus aliados iban a dejar de enviarle ayuda, los panzers alemanes avanzaban hacia el Cáucaso de forma aparentemente imparable. Justo en el momento en el que la Unión Soviética volvía a encontrarse a merced de la furia del grueso del ejército nazi, los anglosajones suspendían el envío de convoyes y aplazaban la fecha para abrir el segundo frente en Europa hasta, por lo menos, 1943.

jueves, 25 de noviembre de 2010

HISTORIA DE LOS JUDÍOS, ESOS TIPOS TAN ENTRAÑABLES (X). Jorge Álvarez

LA CULMINACIÓN DEL JUDAÍSMO FARISEO,
EL TALMUD


“Junto a la Biblia, que es la Ley eterna, el Talmud constituye la ley diaria y la diferenciación principal entre las religiones judía y cristiana”
 Ricardo de la Cierva[1]


            El Talmud es un texto del que casi todo el mundo ha oído hablar y del que casi nadie sabe nada. Los judíos, que lo conocen bien, llevan siglos intentando, con bastante éxito, que los gentiles sigan considerándolo un código religioso más, como la Biblia o el Corán. La mayoría de los actuales gentiles, descreídos, materialistas e intelectualmente perezosos, están convencidos de que, en efecto, el Talmud no es más que un código vulgar, anodino, aburrido y anacrónico; por lo tanto, inofensivo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

SESENTA AÑOS DE LA "PÉRDIDA" DE CHINA (IV). Jorge Álvarez

En cuanto la industria americana se puso al servicio de la producción de guerra, de las fábricas comenzaron a salir en cantidades inimaginables todo tipo de bienes y equipos a un ritmo vertiginoso. Pero hasta que este material estuvo en condiciones de llegar a los teatros de operaciones transcurrieron unos meses en los que los japoneses infligieron a los aliados severísimas derrotas.


China se convirtió en un escenario más de la guerra mundial. A principios de 1941, las frecuentes provocaciones de los comunistas dieron como resultado una reanudación parcial de los enfrentamientos con los nacionalistas.  Los progresistas consejeros de Roseevelt aprovecharon la oportunidad para que éste obligara a Chiang a dejar de hostigar a las bandas comunistas y a dedicar absolutamente todas sus energías a combatir a los japoneses.

martes, 23 de noviembre de 2010

EL CONFLICTO CON EL MUNDO ÁRABE (IX). Jorge Álvarez.

Irán y Mosadeg


Los británicos controlaban totalmente los recursos petrolíferos de Irán tras haber depuesto al díscolo Sha Reza Khan y haber encumbrado en su lugar al hijo de éste, el Sha Mohamed Reza, bien controlado por ministros a sueldo de Gran Bretaña. La Anglo Iranian Oil Company (AIOC) explotaba el petróleo iraní de forma completamente abusiva. De hecho, el único dinero que revertía en Irán era el que los británicos empleaban en sobornar a las élites dirigentes sumisas a sus designios imperialistas. El pueblo iraní no podía disfrutar de los inmensos beneficios de la explotación de su petróleo. En 1947 la AIOC declaró unos beneficios libres de impuestos de cuarenta millones de libras de los que a Irán (es decir, a los dirigentes títeres) les correspondieron siete. El gobierno iraní no tenía acceso a los libros de contabilidad de la compañía. De esta forma, debía creerse las cuentas que la AIOC le declaraba y la parte que a Irán le correspondía, sin poder auditarlas. El gran centro de explotación, la refinería de Abadán, era un reducto británico, controlado y dirigido por los británicos sin que los iraníes pudiesen hacer otra cosa que trabajar como peones en un régimen de auténtica semiesclavitud,   viviendo   hacinados  en    barracones miserables e insalubres y contemplando muy cerca la lujosa zona ajardinada, repleta de coquetos bungalows y clubs sociales rodeados de césped en la que vivían los ingenieros y técnicos británicos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

LOS ESTADOS UNIDOS Y EL COMUNISMO. HISTORIA DE UN COMPADREO (V). Jorge Álvarez

LA DECISIÓN DE ROOSEVELT:
SALVAR LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD...
DE LA MANO DE STALIN


“No aceptaremos un mundo dominado por Hitler. No aceptaremos un mundo, como el de la posguerra de los años veinte, en que las semillas del hitlerismo puedan volver a plantarse y se las permita crecer.
Sólo aceptaremos un mundo consagrado a la libertad de palabra y de expresión: libertad de cada uno para adorar a Dios a su propia manera, libertad de toda necesidad, y libertad de todo terror.” (F. D. Roosevelt. 27 de Mayo de 1941)[1].



Casi todo el mundo da hoy por sentado que Roosevelt fue un hombre excepcional, algo así como uno de esos profetas veterotestamentarios de lucidez única que mostraban el camino a un pueblo ciego que no lo quería ver. Después de haber contemplado al final de la guerra todo el horror de la barbarie nazi parece evidente que Roosevelt fue un hombre de Estado clarividente y que gracias a él la humanidad pudo librarse de la pesadilla fascista.

viernes, 19 de noviembre de 2010

POLONIA TRAICIONADA. Cómo Churchill y Roosevelt entregaron Polonia a Stalin (VIII). Jorge Álvarez.

Churchill en brazos de Stalin


Entre finales de 1941 y los primeros meses de 1942 los japoneses se extendieron con rapidez y audacia por el sudeste asiático. En la Navidad de 1941 cayó Hong Kong, Singapur se rindió en Febrero del año siguiente con más de setenta mil soldados de la Commonwealth ante el asalto de poco más de treinta mil japoneses. En palabras de Churchill “el peor desastre y la mayor capitulación de la historia del Reino Unido.” En Marzo le tocó el turno a las Filipinas. De los ciento treinta mil defensores norteamericanos y filipinos, más de cien mil se rindieron a una fuerza asaltante de cincuenta mil japoneses. La Indias Orientales Holandesas, más o menos la actual Indonesia, con sus ricos yacimientos petrolíferos, cayeron igualmente en poder de Japón. Las tropas niponas desembarcaron en Nueva Guinea y amenazaron directamente Australia. La situación de los aliados había empeorado notablemente con el arranque de 1942 y empeoraría aún más en los meses siguientes.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

HISTORIA DE LOS JUDÍOS, ESOS TIPOS TAN ENTRAÑABLES (IX). Jorge Álvarez

EL JUDAÍSMO SIN TEMPLO

“No teniendo ya el ejército a quién matar ni qué jaquear, desaparecidos los promovedores de su ira (pues hubieran abandonado todo trabajo por el de aniquilarlos), el César les mandó que acabasen de destruir lo que restaba de la ciudad y del templo…” Flavio Josefo, La guerra de los judíos.


            En el año 66 estalló, en la Palestina judía, una rebelión contra Roma que concluyó con la destrucción de Jerusalén y del templo en el 70. Algunos focos testimoniales de resistencia zelota como el de Massada, aguantaron algún tiempo más, pero en términos generales, la campaña estaba acabada con la caída de Jerusalén.

            Con este suceso se cierra una etapa de la Historia judía, la del Segundo Templo. El general romano Tito, hijo del emperador Vespasiano y él mismo emperador a la muerte de su padre, consciente de la agitación político-religiosa que provocaba en los judíos su ciudad sagrada y su templo, decidió destruir éste y expulsar a los judíos de Jerusalén. A menudo, la historiografía judía suele afirmar que Tito expulsó a los judíos de Palestina provocando la gran Diáspora, la dispersión de los judíos de Jerusalén por todos los rincones del imperio. Ninguna de las dos cosas es cierta. Tito prohibió a los judíos vivir en Jerusalén, pero no en Palestina. Y, como ya vimos, mucho antes de la rebelión y la derrota, ya habían emigrado de Palestina millones de judíos.[1] Pero no cabe duda de que esta dolorosa derrota provocó el exilio de muchos más hebreos que buscaron acogida en las numerosas comunidades judías que ya existían por el Mediterráneo.