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jueves, 9 de diciembre de 2010

SESENTA AÑOS DE LA "PÉRDIDA" DE CHINA (V y último). Jorge Álvarez

Mientras tanto, la guerra continuaba. Las mejores tropas de Chiang operaron con eficacia creciente contra los japoneses en el Sur de China y en Birmania, y cuando la guerra tocaba a su fin, allí se encontraban.


En la Conferencia de Yalta, en Febrero de 1945, con la guerra prácticamente ganada, FDR se empeñó en que Stalin, justo en el momento en que Alemania se rindiera, debía atacar a Japón por Manchuria. A cambio, la URSS recibiría compensaciones importantes. Stalin aceptó encantado la idea (y asombrado). Él era perfectamente consciente de que la guerra contra Japón los americanos la tenían también ya prácticamente ganada y le extrañaba la estupidez de invitar al reparto del botín a un país, la URSS, que no había hecho nada en el conflicto y cuya participación era realmente innecesaria.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

SESENTA AÑOS DE LA "PÉRDIDA" DE CHINA (IV). Jorge Álvarez

En cuanto la industria americana se puso al servicio de la producción de guerra, de las fábricas comenzaron a salir en cantidades inimaginables todo tipo de bienes y equipos a un ritmo vertiginoso. Pero hasta que este material estuvo en condiciones de llegar a los teatros de operaciones transcurrieron unos meses en los que los japoneses infligieron a los aliados severísimas derrotas.


China se convirtió en un escenario más de la guerra mundial. A principios de 1941, las frecuentes provocaciones de los comunistas dieron como resultado una reanudación parcial de los enfrentamientos con los nacionalistas.  Los progresistas consejeros de Roseevelt aprovecharon la oportunidad para que éste obligara a Chiang a dejar de hostigar a las bandas comunistas y a dedicar absolutamente todas sus energías a combatir a los japoneses.

lunes, 15 de noviembre de 2010

SESENTA AÑOS DE LA "PÉRDIDA" DE CHINA (III). Jorge Álvarez

Evitar a toda costa un ataque  de Japón a la Unión Soviética


El imperio japonés vivía obsesionado por su alarmante escasez de materias primas, controladas casi en su totalidad a lo largo y ancho del mundo por cuatro naciones, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Holanda. Si estas potencias imperialistas cerraban a Japón el acceso a estas materias, el país se derrumbaría. Por esa razón los japoneses se expandieron por Corea y Manchuria. Desde 1938 hasta el verano de 1939, antes de que estallase la guerra en Europa, Japón y la URSS sostuvieron choques intermitentes a lo largo de la frontera entre Manchuria y Mongolia. En Agosto de 1939, en Jalkin Gol tuvo lugar una batalla en toda regla en la que se vieron involucrados decenas de miles de soldados, artillería y carros de combate que finalizó con victoria soviética. Las élites dirigentes de Japón contemplaban dos opciones militares para el caso de que las potencias anglosajonas les bloqueasen el acceso a las imprescindibles materias primas. Una opción, la opción Norte, consistía en atacar a la Rusia soviética a través de Manchuria y la otra, la opción Sur, apostaba por atacar las posesiones coloniales de las potencias occidentales y hacerse con el petróleo de las Indias Orientales Holandesas. Si los Estados Unidos seguían vendiendo crudo a Japón, la opción Sur perdería todo su sentido.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

SESENTA AÑOS DE LA "PÉRDIDA" DE CHINA (II). Jorge Álvarez.

Japón en el punto de mira de los Estados Unidos


Por su parte, Estados Unidos había pasado de ser el padrino de Japón a contemplar con miedo su espectacular desarrollo industrial y militar. La paliza que la flota japonesa infligió a la rusa en Tsushima hizo saltar la alarma en Washington. Un Japón convertido en potencia naval era algo que no figuraba en los planes del Departamento de Estado ni del de Defensa. Las Filipinas, Guam, Hawai, Wake… de repente parecían vulnerables. Para complicar aún más la situación, las elecciones presidenciales de 1932 encaramaron a la Casa Blanca a un estrafalario demagogo sin escrúpulos, Franklin D. Roosevelt. La crisis del 29 hizo imposible la reelección del republicano Herbert C. Hoover y puso en bandeja el triunfo de este acaudalado patricio de Nueva Inglaterra.

martes, 26 de octubre de 2010

SESENTA AÑOS DE LA "PÉRDIDA DE CHINA" (I).Jorge Álvarez.

Sesenta años de la “Pérdida de China”

(Este arículo está basado en la conferencia del mismo título pronunciada por el autor en Octubre de 2009 en la sede del Frente Nacional de Madrid).

El 1 de Octubre de 1949, un triunfante Mao, desde la Puerta de Tiananmen, proclamaba antes las masas la República Popular China. En las décadas siguientes, la siniestra conjunción de una política económica demencial y de una represión salvaje, causó la muerte a setenta millones de chinos. Sin embargo, tan sólo poco más de dos años antes de esta escena triunfal en Pekín, las tropas nacionalistas del Generalísimo Chiang Kai-shek habían expulsado a las fuerzas rojas de Mao de todas las ciudades importantes de China, las habían acorralado en zonas rurales, y les habían cortado sus líneas de suministros. Stalin, que aún no había desarrollado su bomba atómica no quiso involucrarse interviniendo a favor de Mao. En el verano de 1947 existía la percepción de que nada ni nadie podría impedir la derrota de Mao. Sin embargo, los Estados Unidos estaban dispuestos a evitarla. ¿Cómo fue posible?